La mayoría de la Generación Z opta por homeoffice

En México están por cumplirse dos años de la llegada de la pandemia que provocó el cierre de establecimientos públicos y de oficinas, pero el hecho de hacer trabajo en casa ya podría quedarse, lo que implicaría que la generación Z ya no tendría tendría que acudir a las oficinas.

Alrededor del mundo surgió el famoso home office desde que los contagios de COVID-19 aumentaron de manera precipitada. Pero, durante este tiempo hubo quienes vivieron cambios en la forma en que se desenvolvían las personas, pues los más jóvenes dejaron no sólo de asistir a clases, sino también a las oficinas.

Incluso, hubo quienes no conocieron la experiencia de trabajar en oficinas porque diversas empresas decidieron cerrar sus lugares de trabajo y continuar con el trabajo en casa. Ante esto, se menciona que jóvenes recién egresados de la universidad y en busca de una oportunidad laboral, es decir la generación Z, pueden ya no trabajar nunca más en las oficinas.

Generación Z ya no trabajaría en oficinas

De acuerdo con un reportaje de The Wall Street Journal hace énfasis en el fenómeno que surgió entre la generación Z y el mundo laboral cuando ingresaron a este en medio de una pandemia; sus encuestas señalan que, en general, no hay problema del trabajo en casa porque les gusta trabajar a distancia y ya están acostumbrados a esta modalidad luego de no experimentar lo que es estar en una oficina.

 

Sin embargo, hay una parte de ellos que aseguraron sentirse ansiosos y con altos niveles de estrés. Frente a la situación, especialistas argumentan que la vida personal y profesional podría verse afectada en un futuro próximo luego de que se han perdido experiencias que antiguas generaciones vivieron cuando trabajaron, por ejemplo, aprender de colegas mayores o simplemente tener contacto directo con compañeros y jefes.

Depresión, ansiedad y afectaciones en la vida personal y laboral

Los investigadores Santor Nisizaki y James DellaNeve llevaron a cabo encuestas de las que interpretaron los problemas que han surgido con el trabajo en casa y el hecho de no ir a las oficinas.

Y, aunque una parte de los jóvenes pertenecientes a la generación Z optaron por continuar con el trabajo en casa, se han visto afectados tanto en el aspecto social como en el psicológico, pues no tienen manera de poder convivir con otras personas, se muestran más estresados y ansiosos, y hay una falta de conexión con las empresas, es decir, no se sienten parte de la comunidad trabajadora del lugar.

Asimismo, al ser parte de una generación en la que están en constante contacto con las pantallas suelen prestar más atención a lo que ven en línea que a la misma vida real, lo cual provoca que constantemente se comparan con lo que ven en sus redes sociales cayendo así en el síndrome del impostor, es decir, que no confían en ellos mismos y les cuesta trabajo reconocer sus logros.

Hay un vínculo entre la depresión y la ansiedad y cómo nos comparamos constantemente con otras personas, y luego sólo vemos lo mejor de nosotros mismos en línea y en las redes sociales

Por su parte, Johnny C. Tylenol jr, presidente y director ejecutivo de Society for Human Resource Management, explica que el trabajo en casa también afecta severamente la vida social de las personas de la generación Z, pues al no tener amigos o socialización con otras personas, pueden perderse de amistades o relaciones amorosas.

 

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