Querétaro, sede de la planta más grande de Grammer en el mundo.

Hace 23 años, Grammer llegó a Querétaro para abrir su primera planta en México. La compañía de origen alemán eligió al Bajío mexicano para transferir, en un inicio y desde EE.UU., sus procesos de corte y costura para las fundas de asientos de BMW.

Sin embargo, el crecimiento de la industria automotriz en la región y las capacidades que pronto mostró el capital humano mexicano hicieron crecer a esta unidad. Hoy, la planta queretana se ha convertido en la más grande de Grammer en todo el mundo, en ella laboran 1,750 personas y se producen más de 1,700 números de parte distintos.

Además, es la única del grupo que cuenta con todos los procesos de manufactura que la compañía ofrece (corte, costura, inyección de plásticos, inyección de foam, inyección de foam in place, ensamble, soldadura, laminado, producción de tubos, tapizado y ensamble de suspensiones para vehículos comerciales), por lo que tienen la capacidad para llevar directamente sus productos a armadoras de vehículos como BMW, Daimler, Stellantis, Ford y General Motors, así como a clientes Tier 1, entre ellos Magna, Lear Corporation, Adient, Faurecia, por mencionar algunos

Aproximadamente, el 80% de la producción de Grammer Querétaro se exporta; cabeceras, descansabrazos, consolas, suspensiones de asientos para tractores y tubos para las cabeceras de asientos, entre otros componentes, viajan a EE.UU., Brasil y Europa, principalmente.

“También cubrimos el mercado posventa para diversos clientes a centros de distribución globales”, añadió Julio César Apaez, gerente de la planta queretana de Grammer, en entrevista.

 

BASES DEL ÉXITO

El capital humano, señaló el directivo sin dudarlo, es el elemento principal de este éxito. La resiliencia mostrada por los colaboradores, así como la creatividad que caracteriza a los mexicanos, le ha permitido a este centro de producción adoptar todos los procesos antes enumerados y cumplir con los estándares de calidad que exigen sus clientes globales.

“Contamos con personal altamente calificado en la planta que puede satisfacer las necesidades de cada uno de los productos y su funcionalidad. Nuestra mano de obra es muy específica, altamente calificada y nuestro personal técnico es muy especializado.

“Nuestros productos se elaboran con estrictos estándares de seguridad y calidad. Las cabeceras son piezas de seguridad que te ayudan a prevenir una lesión lumbar o en la columna, por lo cual debemos cumplir ese primer requisito día a día”, refirió el directivo.

El talento de Grammer es constantemente capacitado en el centro técnico y de capacitación desarrollado en el sitio; en él se faculta a los operadores para que conozcan y atiendan las características críticas de seguridad, así como la parte visual y cosmética de los productos.

Y es que todo lo manufacturado por Grammer está respaldado por las certificaciones IATF, ISO 14000 e ISO 14001, y más recientemente por el ISO 45001.

“Somos una empresa comprometida con las iniciativas para promover un mundo sustentable y frenar el cambio climático, lanzando nuestra campaña Grammer Green a nivel global”, continuó el gerente de planta.

“Tenemos un compromiso y participación en campañas de responsabilidad social, apoyando a instituciones de ayuda humanitaria en el estado de Querétaro. En Grammer, es de suma importancia la diversidad e inclusión, el cual se refleja, por ejemplo, en nuestro equipo gerencial y de soporte, donde se ha promovido a roles de liderazgo a personal femenino en diferentes áreas de la organización”.

Asimismo, la planta inició un programa de cero defectos, para reforzar el sistema Grammer Produces Quality, que les ha permitido lograr la satisfacción de sus clientes.

 

Estos estándares se han reflejado en las calificaciones que les otorgan sus socios, agregó el entrevistado, las cuales han hecho de este 2021, el mejor año en estándares de calidad.

“Hemos tenido una campaña muy agresiva en todos los aspectos de indicadores de desempeño, logrando mantener un récord de mejora sin precedentes en la planta”, destacó el líder de la locación queretana.

 

REGIÓN

Otra de las fortalezas enlistadas por el entrevistado y que fue crucial para elegir a Querétaro como sede de su primera planta en México, es la ubicación geográfica. Asentado en el corazón del corredor automotriz del Bajío, el estado ofrece la infraestructura carretera ideal, así como una gran conexión hacia los puertos aéreos y marítimos, que permiten la movilización de mercancías y la obtención de suministros.

“Lo particular de esta planta es la ubicación estratégica, así como la capacidad de atraer talento, capital humano, pues ha ido creciendo la industria a la par del desarrollo educacional, gracias a las alianzas que hay con el gobierno; tenemos acceso al mercado de Norteamérica y a los puertos marítimos, con lo cual, nuestra cadena de suministro se ha mantenido bastante estable, a pesar de la disrupción pospandemia”.

Actualmente, Grammer cuenta con otras dos locaciones en México, una ubicada en Tlaxcala y otra más en Celaya.

 

FUTURO

A pesar de su crecimiento, la planta queretana de Grammer, con 27,000 metros cuadrados de superficie, aún puede atender a nuevos clientes e incrementar su producción. Y es que la compañía alemana consiguió no decrecer durante 2020 en Querétaro. De acuerdo con Julio César Apaez, esto se debió al alza que reportaron los segmentos de lujo, en los que se han especializado.

“Logramos una recuperación paulatina y para el próximo año tenemos proyectos nuevos, tanto en vehículos comerciales como en el segmento automotriz”.

El mercado agrícola, para el que hacen asientos para tractores, también muestra señales de recuperación. Esta diversificación lograda por la compañía dentro de la industria automotriz les ha dado la estabilidad descrita, por lo que la oferta de soluciones ya se amplía para atender el creciente mercado de automóviles eléctricos.

“La tecnología en el sector de vehículos eléctricos es similar [a los de combustión interna] y nos da la oportunidad de ofrecer nuestras distintas capacidades de procesos, que pueden ser útiles hacia esa conversión”, destacó el experto.

 

CADENAS DE VALOR

Además, y para hacer más eficientes sus procesos, Grammer busca incrementar su proveeduría local. Estas acciones se incentivan con la entrada en vigor del Tratado entre México, EE.UU. y Canadá, que busca el incremento en contenido regional en el sector automotriz.

Estas acciones tienen una meta muy particular, agregó a manera de conclusión el entrevistado. “Nuestro objetivo es ser uno de los proveedores más importantes de interiores de lujo y vehículos comerciales en México”.

Grammer tiene presencia en cuatro continentes, con más de 48 sitios de producción, distribución y logística en 20 países.

 

Fuente: México Industry 

 

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