Todo lo que debes saber acerca de la parálisis del sueño.

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La parálisis del sueño es una sensación de no poder moverse, ya sea al inicio del sueño o al despertar.

Los sentidos y la conciencia de la persona están intactos, pero se siente como una presión encima o una sensación de ahogo.

Puede estar acompañado por alucinaciones y temor intenso.

La parálisis del sueño no es algo que pueda poner en riesgo tu vida, pero puede causar ansiedad. Puede suceder junto con otros trastornos del sueño, como la narcolepsia.

Con frecuencia empieza durante la adolescencia y puede hacerse frecuente durante los 20 y 30 años de edad. No es un riesgo grave.

Datos básicos sobre la parálisis del sueño

  • La parálisis del sueño es muy probable que ocurra durante la adolescencia.
  • Los episodios duran desde unos segundos hasta varios minutos.
  • Estrés, desfase horario (jet lag), privación del sueño y trastorno del pánico pueden desencadenarla.
  • La incapacidad para moverse o hablar es una característica fundamental, y puede haber alucinaciones.
  • No es dañina físicamente y puede evitarse.
¿Qué es la parálisis del sueño?

[Sleep paralysis]
Las alucinaciones y una sensación de terror con frecuencia acompañan a la parálisis del sueño.

La parálisis del sueño es una parasomnia o un evento no deseado que está relacionado con el sueño.

Sucede justo después de quedarse dormido o al despertar en la mañana, en el lapso entre despertarse y quedarse dormido.

Los episodios con frecuencia van acompañados de experiencias hipnagógicas, que son alucinaciones visuales, auditivas y sensoriales.

Estas ocurren durante la transición entre dormir y despertarse, y consistentemente caen en una de tres categorías:

  • Intruso: Existen sonidos de perillas de puertas abriéndose, pisadas lentas, la sombra de un hombre o sensación de presencia amenazadora en la habitación.
  • Íncubo: La persona siente presión en el pecho, dificultad para respirar y una sensación de estar siendo asfixiada, estrangulada o abusada sexualmente por un ser malévolo. La persona cree que morirá.
  • Vestibular: Una sensación de girar, caer, flotar, volar, desplazarse sobre el cuerpo de uno mismo y otro tipo de experiencia extracorporal.

La experiencia de la parálisis del sueño se ha documentado durante siglos. Las personas de diferentes culturas tienen experiencias similares.

La parálisis del sueño es breve y no es mortal, pero la persona puede recordarlo como inolvidable y escalofriante.

[Sleep paralysis stress]
La parálisis del suelo es más probable cuando una persona se encuentra bajo estrés.

Durante el sueño, el cuerpo se relaja y los músculos voluntarios no se mueven. Esto evita que las personas se lastimen a sí mismas debido a actividades durante el sueño. La parálisis del sueño implica una alteración o fragmentación del ciclo de sueño de movimiento ocular rápido (MOR).

El cuerpo alterna entre movimiento ocular rápido (MOR) y movimiento ocular no rápido (NMOR).

Un ciclo MOR-NMOR dura aproximadamente 90 minutos y la mayor parte del tiempo que se pasa durmiendo es en NMOR. Durante NMOR, el cuerpo se relaja. Durante MOR, los ojos se mueven rápidamente, pero el cuerpo se relaja. En este momento ocurren los sueños.

En la parálisis del sueño, la transición del cuerpo a o desde el sueño MOR no está sincronizada con el cerebro. La conciencia de la persona está despierta, pero su cuerpo permanece en estado de sueño paralizado.

Las áreas del cerebro que detectan amenazas están en estado alterado y excesivamente sensible.

Los factores que se han vinculado a la parálisis del sueño incluyen:

  • narcolepsia
  • patrones irregulares del sueño, debido por ejemplo, a un desfase horario o a un cambio de turno de trabajo
  • dormir boca arriba
  • antecedentes familiares de parálisis del sueño

La parálisis del sueño puede ser un síntoma de problemas médicos como trastornos de depresión clínica, migrañas, apnea obstructiva del sueño, hipertensión y ansiedad.

Señales y Síntomas

Las señales y síntomas incluyen:

  • una incapacidad de mover el cuerpo cuando estás empezando a dormir o al despertar, que dura unos segundos o varios minutos
  • estar deliberadamente despierto
  • no poder hablar durante el episodio
  • tener alucinaciones y sensaciones que causan miedo
  • sensación de presión en el pecho
  • tener dificultad para respirar
  • sentir como que la muerte se aproxima
  • sudoración
  • tener dolores de cabeza, dolores musculares y paranoia

Sonidos, sensaciones y otros estímulos no amenazantes cotidianos, que el cerebro ignora normalmente, se vuelven desproporcionadamente importantes.

 

 

Fuente: Medical News Today